La situación del Barcelona ha generado preocupación en las últimas semanas, culminando en un análisis profundo sobre el rendimiento y las dinámicas internas del equipo. Este artículo examina los factores que contribuyen a este momento crítico, más allá de los resultados inmediatos.

El Partido Ante Sevilla: Un Síntoma

Si durante la pausa internacional, un aficionado del Barcelona insiste en que la derrota 4-1 ante el Sevilla habría sido diferente si Robert Lewandowski hubiera marcado un penalti y Roony Bardghji no hubiera fallado una oportunidad clave con el marcador 2-1, se sugiere mostrar comprensión y asegurarse de que llegue a casa bien. Esta reacción se debe a que, según el análisis, el problema del Barcelona es más profundo que esos momentos puntuales.

Se argumenta que el equipo no solo merecía la derrota, que pudo haber sido incluso más abultada en la primera mitad, sino que este resultado era previsible desde hace semanas. El análisis se centra en el rendimiento general del equipo a lo largo de la temporada.

Análisis del Rendimiento General

El Barcelona ha disputado aproximadamente 1,000 minutos en competiciones oficiales, entre partidos de liga y de Europa. Se estima que el equipo ha jugado a un buen nivel solo durante un 48% de ese tiempo. Este porcentaje se considera inaceptable para un club que aspira a mantener su estatus de campeón y a mejorar en competiciones como la UEFA Champions League.

Se invita a revisar las conferencias de prensa post-partido del entrenador y las declaraciones de los jugadores para confirmar esta evaluación. Se señala que las señales de alerta comenzaron a aparecer desde la primera jornada.

Primeras Alarmas y Desempeño Inconsistente

En la primera jornada, contra el Mallorca, que jugaba con nueve hombres, el Barcelona mostró falta de intensidad y complacencia, lo que provocó una reprimenda del entrenador. Flick expresó su descontento con el enfoque del equipo, señalando la necesidad de gestionar mejor los partidos y mantener la intensidad, incluso ante un rival en inferioridad numérica.

Posteriormente, el equipo tuvo dificultades contra el Levante, donde estuvo perdiendo 2-0 y pudo haber recibido más goles. También se destaca el partido contra el Rayo Vallecano, donde el Barcelona fue superado en intensidad y tuvo suerte de obtener un empate.

Tras el partido contra el Rayo Vallecano, Flick declaró que el equipo cometió demasiados errores y no controló el juego con el balón. Su famosa frase “el año pasado éramos un equipo de verdad, pero el ego mata el éxito” generó controversia, especialmente al no identificar a los jugadores o directivos a los que se refería. Un periódico catalán influyente advirtió que, de seguir así, Flick podría no terminar la temporada.

Incluso contra el Real Oviedo, un equipo recién ascendido, el Barcelona mostró debilidades en la presión y la defensa, aunque finalmente ganó 3-1. Se destaca que en cuatro partidos de Liga, el Barcelona ha tenido que remontar tras encajar el primer gol, lo que no es propio de un equipo campeón.

La Derrota Ante Sevilla: Un Punto de Inflexión

El entrenador del Sevilla, Matías Almeyda, identificó las debilidades del Barcelona y motivó a sus jugadores, asegurándoles que el equipo catalán era vulnerable. Esta estrategia resultó efectiva, y el Sevilla dominó el partido, pudiendo haber ampliado su victoria.

Se menciona una anécdota sobre el partido visto junto a la leyenda del Sevilla, Diego Capel, quien inicialmente creyó que el Barcelona remontaría tras marcar un gol, pero finalmente reconoció que el equipo catalán estaba jugando mal.

Autocrítica y Perspectivas Futuras

Se recuerda que, al inicio de la temporada, se predijo que el Barcelona era favorito para ganar títulos a pesar de sus problemas internos. Ahora, se admite que esa predicción parece menos probable, aunque no se descarta por completo la posibilidad de que el equipo revierta la situación.

Se mencionan factores externos que afectan al equipo, como la incertidumbre sobre dónde jugará sus partidos como local. También se destaca la ausencia de jugadores clave por lesión, como Lamine Yamal y Raphinha, así como la marcha de Iñigo Martínez.

Finalmente, se señala que la relación entre la directiva, el entrenador y la plantilla se ha visto afectada por la gestión de la situación de Marc-André ter Stegen y por los intentos del director deportivo Deco de vender jugadores para solucionar los problemas financieros del club.

Estado Físico y Táctico

Se cuestiona el estado físico del equipo, que ha mostrado fatiga durante la mayor parte de la temporada, excepto en algunos partidos puntuales. Esta falta de energía afecta a la presión, permite a los rivales pensar y pasar con precisión, y debilita la defensa.

Pedri, tras la derrota ante el Sevilla, calificó el rendimiento del equipo como “horrendo” y reconoció la falta de intensidad y calidad. Se advierte que, si el equipo no recupera su nivel de presión, deberá cambiar su forma de defender o renunciar a la posibilidad de ganar títulos.

Las estadísticas muestran que el Barcelona ha perdido eficacia en la recuperación del balón, situándose por debajo de la media de la Liga en este aspecto. Se considera una caída importante con respecto a la temporada anterior.

Flick prometió que, tras la pausa internacional, el equipo volverá a luchar por ganar todas las competiciones. Sin embargo, se advierte que, a menos que se produzca un cambio radical, se recupere la actitud guerrera, se eviten las lesiones y se priorice el éxito colectivo sobre el ego, el Barcelona se enfrentará a más problemas en el futuro.

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