Cuando Marcelo Gallardo regresó a River Plate para iniciar su segundo ciclo, enfatizó dos puntos cruciales: que se unía a “un tren en marcha” y que los aficionados debían ser pacientes ante la falta de cohesión del equipo. Estas declaraciones eran comprensibles, considerando que asumía el mando de un plantel afectado y carente de ideas tras la etapa de Martín Demichelis. Sin embargo, a más de un año de su llegada, los cambios no han sido sustanciales.
La eliminación en la Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia representó un duro golpe para este River Plate, un equipo que ha mostrado inconsistencia y que no ha rendido en los momentos decisivos. Ahora, el equipo ya no está en una fase de construcción, sino que cuenta con jugadores que el propio Gallardo incorporó tras una considerable inversión económica. De hecho, nueve de los once jugadores que integraron la alineación titular en el partido contra Independiente Rivadavia fueron traídos por el propio director técnico.
Con la excepción de Nacho Fernández y Franco Armani, el resto de los jugadores se unieron al equipo durante los 446 días que lleva este segundo ciclo del entrenador. Es importante señalar que la titularidad de Fernández y Armani no es circunstancial, sino que forman parte integral del esquema de Gallardo. Aunque Fernández no ha alcanzado el nivel de su mejor época, aún posee una visión de juego excepcional. Por su parte, Armani ha sido fundamental para evitar que la crisis se agudizara, destacándose en las definiciones por penales contra Libertad en los octavos de final de la Copa Libertadores y contra Unión en los cuartos de final de la Copa Argentina.
Cambios sin efecto
A pesar de que el equipo ya no se encuentra en una etapa de reconstrucción, Gallardo ha implementado cambios que han generado interrogantes. Un ejemplo claro fue la sustitución de Maxi Salas durante el partido contra Independiente Rivadavia. Salas, un jugador por el que el club invirtió una suma importante y cuya contratación generó controversia con Racing, fue reemplazado por Miguel Borja por decisión táctica.
La falta de respuestas por parte del equipo también se evidenció cuando, ante la inminencia de la definición por penales, Cristian Jaime, un joven de 19 años con poca experiencia en Primera División, tuvo que asumir la responsabilidad. Jaime fue uno de los pocos jugadores que mostró iniciativa, encarando y generando peligro en la defensa rival. En esencia, hizo lo que se esperaba de jugadores por los que se invirtieron grandes sumas de dinero, pero que no han aportado soluciones en el campo de juego.
Rotación constante de jugadores
Esta situación ha llevado a una rotación constante de jugadores, creando un círculo vicioso en el que muchos no tienen su puesto asegurado. En lugar de destacar, los jugadores caen en imprecisiones crónicas que afectan el rendimiento del equipo. En resumen, River Plate es un equipo que ya no está en construcción, pero que sigue sin ofrecer las respuestas esperadas.
Contexto
La situación de River Plate tras la eliminación en la Copa Argentina refleja un momento de incertidumbre y cuestionamientos sobre el proyecto deportivo actual. La llegada de un nuevo ciclo técnico siempre genera expectativas de renovación y mejora, pero la falta de resultados consistentes plantea interrogantes sobre la dirección y la efectividad de las decisiones tomadas. Esta situación no solo impacta en el ánimo de los aficionados, sino que también genera presión sobre el cuerpo técnico y los jugadores para revertir la situación.
El rendimiento de un equipo de fútbol de la magnitud de River Plate tiene implicaciones que trascienden lo deportivo. Afecta la moral de la afición, la imagen del club y, en última instancia, su capacidad para competir a nivel nacional e internacional. La búsqueda de un rumbo claro y la consolidación de un proyecto sólido son fundamentales para recuperar la confianza y volver a los primeros planos.
Claves y próximos pasos
- Análisis profundo de las causas del bajo rendimiento.
- Definición de una estrategia clara y coherente.
- Recuperación de la confianza de los jugadores clave.
- Se espera una reevaluación de la planificación y posibles ajustes en el plantel.
FAQ
¿Cómo me afecta? Como aficionado, es un momento de incertidumbre y frustración, pero también de esperanza en una pronta recuperación del equipo.
¿Qué mirar a partir de ahora? La consistencia en el juego, la cohesión del equipo y la capacidad de los jugadores para rendir en los momentos clave.
Fuente original: ver aquí



