River Plate atraviesa un momento de crisis futbolística, a pesar de las altas expectativas generadas tras el regreso de Marcelo Gallardo y la considerable inversión realizada para conformar un plantel competitivo, que superó los 70 millones de dólares desde 2024. El equipo sufrió golpes duros en el primer semestre, incluyendo la derrota en la final contra Talleres, la eliminación a manos de Platense en el Apertura y una participación agridulce en el Mundial de Clubes. Posteriormente, quedó eliminado en los cuartos de final de la Copa Libertadores, acumuló una racha de derrotas como local en el Clausura, comprometiendo su clasificación a la Libertadores ’26, y cayó en las semifinales de la Copa Argentina. El bajo nivel colectivo e individual preocupa a Gallardo, quien no logra encontrar soluciones para el equipo. Su continuidad en 2026 se encuentra en duda.

El próximo domingo, River Plate visitará a Boca Juniors en la Bombonera, en el marco de la fecha 15 del Clausura. Este será el tercer Superclásico que Gallardo afrontará en un contexto de crisis, considerando su primer ciclo. En las dos ocasiones anteriores, River Plate se enfrentó a su clásico rival en medio de un período negativo. ¿Cómo le fue al equipo en esos Superclásicos?

El primer partido tras la eliminación ante Lanús en la Libertadores 2017

En 2017, River Plate depositó sus esperanzas en la Copa Libertadores. En la semifinal, se enfrentó a Lanús, al que venció 1-0 en el partido de ida y llegó a estar 2-0 arriba en el partido de vuelta. Sin embargo, Lanús revirtió el resultado en una serie histórica, imponiéndose 4-2 en el partido de vuelta y clasificando a la final. Esta derrota fue un golpe muy duro para River Plate.

Apenas cinco días después de la eliminación (30 de octubre de 2017), River Plate se enfrentó a Boca Juniors en el Monumental por el torneo local. En ese partido, Enzo Pérez pronunció la famosa frase “inventaron el VAR”, en referencia al arbitraje en contra de Lanús. River Plate mostró carácter y buen juego, pero la victoria fue para Boca Juniors, dirigido por Guillermo Barros Schelotto, por 2-1, con goles de Edwin Cardona y Nahitan Nández. Leonardo Ponzio había empatado transitoriamente el partido.

Tras este partido, el equipo de Gallardo se recuperó y logró ganar la Copa Argentina. A pesar de perder tres de cuatro partidos en la Superliga (contra Newell’s, Gimnasia e Independiente, ganándole únicamente a Unión), River Plate se impuso en los dos mano a mano de la Copa Argentina, derrotando a Morón y a Atlético Tucumán para levantar el trofeo. Esta victoria sirvió para maquillar la eliminación en la competencia internacional.

Mendoza, el partido que edificó un 2018 glorioso

En 2018, River Plate no había tenido un buen comienzo de año, a pesar de la importante inversión realizada para reforzar el equipo (20 millones de dólares con las llegadas de Franco Armani, Juanfer Quintero, Bruno Zuculini y Lucas Pratto). En ocho partidos entre el torneo local y la Copa Libertadores, River Plate había ganado apenas dos (tres empates y tres derrotas) y el equipo no mostraba un buen nivel de juego. El 14 de marzo, River Plate disputó la final de la Supercopa Argentina en Mendoza contra Boca Juniors, que era el líder del torneo local y el gran favorito. El futuro de Gallardo estaba en duda si el resultado no era favorable.

River Plate ganó el partido 2-0 en el estadio Malvinas Argentinas, con goles de Pity Martínez y Nacho Scocco. Franco Armani comenzó a escribir su historia en el club. Tras la victoria, Gallardo declaró irónicamente en la conferencia de prensa: “Jugar mal estos dos meses fue parte de la estrategia. Boca no sabía cómo jugábamos”.

Esta victoria le dio confianza a River Plate, que mejoró su rendimiento y logró buenos resultados en el primer semestre. En el segundo semestre, el equipo se consagró campeón de la Copa Libertadores, llegó a la semifinal de la Copa Argentina y le ganó el clásico restante a Boca Juniors en septiembre por el torneo local.

Bonus track: el segundo de 2023 con Martín Demichelis

En 2023, River Plate llegó al clásico de la Copa de la Liga Profesional envuelto en una polémica interna entre el entrenador Martín Demichelis y los jugadores, debido a una conversación privada del técnico con periodistas en la que criticó a algunos jugadores. Esta situación generó una ruptura en la relación entre Demichelis y el plantel.

A pesar de ello, River Plate visitó la Bombonera el 1 de octubre y venció a Boca Juniors por 2-0, con goles de Salomón Rondón y Enzo Díaz. Boca Juniors presentó un equipo alternativo, ya que priorizaba la Copa Libertadores. Posteriormente, River Plate fue eliminado en las semifinales de los playoffs de la Copa de la Liga ante Rosario Central, pero cerró el año ganándole al mismo equipo el Trofeo de Campeones.

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