El espíritu que Steve Clarke ha inculcado en la selección escocesa es innegable. A pesar de ser superados en cuatro partidos contra Dinamarca y Grecia, tanto en casa como fuera, lograron ganar su grupo de clasificación para la Copa del Mundo, asegurando la primera aparición de la nación en la fase final desde 1998.
La victoria 4-2 sobre los daneses fue un momento de euforia. Superar ese momento será difícil. El gol de Kenny McLean desde la mitad de la cancha y la intervención acrobática de Scott McTominay son recuerdos imborrables.
Sin embargo, surge una pregunta: ¿Deberíamos esperar un poco antes de pedir un título de caballero para el actual entrenador de Escocia?
Haber llevado al país a tres grandes torneos después de décadas de sequía asegura que el tiempo de Clarke al mando será recordado con cariño. Rompió la maldición, un logro que siempre estará en su historial.
Pero, antes de enviarlo a Buckingham Palace, ¿no podemos pedirle que compense el dolor y la agonía de las Eurocopas 2020 y 2024? Que tome las riendas en Norteamérica el próximo verano y lleve a la selección a un nivel superior, superando la fase de grupos.
Puede parecer aguafiestas señalar que el nivel general de juego de Escocia en la reciente campaña de clasificación fue deficiente. En medio de las celebraciones en Hampden, fue refrescante escuchar a John McGinn admitir que el equipo fue “pésimo”.
El Desafío de Clarke
Esta situación ha persistido durante bastante tiempo, generando inquietud de cara a la fase final en Canadá, México y Estados Unidos. Siendo honestos, parecía que el momento para que este equipo brillara era la última Eurocopa, pero lo desperdiciaron con una actuación desastrosa en la derrota ante Hungría en el último partido de la fase de grupos.
Algunos jugadores influyentes están envejeciendo, mientras que otros luchan por tener tiempo de juego en sus clubes. Clarke tiene mucho en qué pensar antes de que comience la acción el próximo junio, y necesita encontrar respuestas serias. Volver a encarrilar a este equipo será una prueba de su determinación y habilidades.
Un Incentivo Atractivo
Sin embargo, el incentivo que se avecina es considerable. El techo de cristal para Escocia sigue siendo la fase eliminatoria de una fase final. Si el entrenador puede encontrar la manera de que estos jugadores redescubran el vigor que los llevó a la victoria sobre España en Hampden en el camino hacia la última Eurocopa, es razonable pensar que Escocia puede llegar allí.
El próximo año habrá un torneo de 48 equipos. Los dos mejores países de cada uno de los 12 grupos se clasificarán para la ronda de 32. Y aquí está la clave: ocho de los 12 equipos que terminen en tercer lugar también pasarán.
Esto está al alcance de esta plantilla de jugadores, independientemente de si son tan fuertes como lo fueron hace un par de años. No es demasiado esperar que Clarke encuentre la manera de guiarlos hacia la fase decisiva del torneo. No estamos pidiendo un sueño imposible, ¿verdad?
Si lo logra, si enorgullece al país después de las decepciones de esas salidas anteriores en el gran escenario, puede ser el próximo rey de Escocia si así lo desea.
Contexto
El fútbol es más que un juego; es un símbolo de identidad nacional y orgullo. Para Escocia, clasificar a torneos importantes después de largas ausencias genera una inmensa alegría, pero también expectativas. El debate sobre el reconocimiento a figuras clave como el entrenador refleja la pasión y el anhelo de éxito que rodean a la selección.
La discusión sobre si Steve Clarke merece un título de caballero ilustra cómo el desempeño deportivo se entrelaza con el reconocimiento público y el legado. Superar las fases de grupos en torneos importantes representaría un hito significativo para el fútbol escocés y consolidaría aún más la figura del entrenador.
Claves y próximos pasos
- El rendimiento del equipo en la fase de grupos del próximo torneo será crucial.
- La capacidad de Clarke para revitalizar al equipo y encontrar soluciones tácticas será determinante.
- Estar atentos a la preparación del equipo y la evolución de los jugadores clave.
FAQ
¿Cómo me afecta? Como aficionado, el éxito del equipo nacional genera orgullo y esperanza. Un buen desempeño en el torneo sería una fuente de alegría y unión.
¿Qué mirar a partir de ahora? La estrategia de Clarke, el estado físico de los jugadores y los resultados de los partidos de preparación serán indicadores importantes.
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